He de hacer cambios en mi vida.
Pero todavía no sé bien bien cuáles hacer. De momento, hoy me he borrado de nuestro gimnasio. Esto, aunque haya supuesto una liberación que hubiera debido hacer mucho tiempo atrás, también ha influido en mi estado de ánimo. Me he despedido, también, del gimnasio.
También quitaré tus fotografías, y cambiaré el nombre del buzón. Guardaré el antiguo como recuerdo de esta época, junto con el carnet del gimnasio, y el globo que te regalé para tu cumpleaños.
Me apuntaré a Tai-Chi, a un curso de Egiptología, y… no sé, ya veré. No tengo ningunas ganas de volver a mi antigua vida; verme ahí de nuevo también se me hace insoportable. Así que tendré que buscar otras cosas para distraerme.
No sé qué haré con la casa de la playa. La soñada casa de la playa... Carlos me ha ofrecido hoy comprármela, antes de escriturar nada. Por un lado, es una tentación, porque no sólo me libera del peso económico que me supondrá, sino también del emocional. Pero, por otro lado, yo había puesto mucha ilusión, en esa casa. Me da mucha lástima desligarme de ella, a pesar de todo. No lo sé. Ya veré.
Por último, también se me ha pasado por la cabeza venderme ésta, e irme un loft, lleno de luz y con espacio para hacerme mi despacho y escribir. Una parte de mí siente que esta casa ya ha hecho su función.
También me gustaría cambiarme el coche y comprarme un cuatro por cuatro, claro, pero todo no puede ser. No sin la primitiva.
Bueno; como ves, todo son vueltas en mi cabeza. Proyectos, ideas, ganas. Comenzaré por lo más fácil, y dejaré que el resto repose y vaya encontrando su lugar.
Ahora estoy cansada; muy cansada. Me voy a dormir. Ah, también me gustaría encontrar un buen libro que me absorbiera.
DIARIO FABULADO. Si quieres ver la introducción, pincha aquí: Nota sobre Bonjour tristesse


¿No tienes libro?
:-) Sí, unos cuantos... pero suele costarme que "me absorban". Ahora probaré con "Malena es un nombre de Tango", por recomendación de Selene... y ya sé en qué blog puedo buscar más... ;-)
Respecto a tu otro comentario, ya, ya, no es lo mismo... pero no podía engañar!! Hubiera sido un poco cínico, ¿no crees?? De todas formas, es fábula el "diario" en sí, y esa situación ahora, pero como le decía a Selene, no el sentimiento que refleja. Sólo escribo ahora lo que entonces no supe... ya sabes que en mí, el espacio y el tiempo están un poco enredados... ;-)
Un abrazo, y gracias.