La Coctelera

RETAZOS

« MALA | Inicio | Caminando »

10 Enero 2007

TODOS QUEREMOS MÁS

Me pregunto qué habría sido de mi vida si mis padres no hubieran querido “más”. Más para mí; más de lo que ellos tuvieron; más de lo que sus padres y su época les pudieron dar. Tal vez no hubiera estudiado una carrera, o seguramente hubiera estudiado otra distinta… O a lo mejor sería una feliz dependienta. O maestra. O cazadora de talentos, ojo no me falta. O tendría una revista. O un bar. O no… Qué sé yo. Qué sé yo dónde estaría.

Lo que me pregunto es si sería más feliz. Porque ocurre que, siempre, todos queremos más. “Más”, que puede ser “menos”; un menos que puede ser mucho más.

Educamos a nuestros hijos reaccionando a nuestra propia experiencia, intentando que les llegue aquello de lo que carecimos: lo que, con la distancia que el tiempo nos otorga, calificamos de negativo para nosotros, suele provocar una reacción contraria en lo que deseamos para ellos. El problema es que las generaciones, y sus entornos vitales, son distintos; lo que quiere decir que, a lo mejor, eso que pretendemos, con nuestra mejor intención, para nuestros hijos, hubiera sido tal vez bueno para nosotros en nuestro propio entorno vital y social, en nuestra situación y desde nuestra actual perspectiva; pero no forzosamente ha de serlo en el suyo.

Las aspiraciones del ser humano –en países como el nuestro- han evolucionado aceleradamente en los últimos años: nuestros abuelos, testigos o protagonistas de la última guerra, y cuya preocupación no era otra que la de poder llevarse a la boca algo de pan cada día y sobrevivir a la miseria y a la enfermedad, no querían para sus hijos (nuestros padres) otra cosa que verlos bien rollizos y prósperos; cuando menos, una seguridad laboral. Por la garantía que significaba entonces, se dejaron el pellejo en procurarles formación; en el mejor de los casos, la universidad. Un licenciado, entonces, era una familia colocada.

Así, nuestros padres, creciendo en su propia experiencia, no dudaron tampoco en inculcarnos la necesidad de estudio como algo primordial. Y razón no les faltaba, está claro; nadie duda de que el conocimiento no ocupa lugar. Sólo que la cantidad de licenciados, doctorados y multi-masterizados por metro cuadrado se ha hecho hoy inviable.

Además, nadie puede tener claro, a los dieciocho años, qué carrera quiere estudiar. Menos si le gustará lo que estudie. Y ni digamos si después le gustará lo que hará. Estudiamos, además de porque se nos ha inculcado, por conveniencia, por eliminación, por practicidad proyectada. Los más afortunados aciertan su vocación; pero los demás, nos encontramos con un hermoso título colgado, una diabólica rueda en la que estamos metidos, con suerte –mucha suerte- colocados en un buen puesto de trabajo, y con una zanahoria delante que nos menean mezquinamente para que sólo pensemos en escalar. Cuando empezamos, la visión es sesgada: todo es nuevo, desconocido, la rueda nos invita a superarnos. Y cuando llegas “arriba”, y te das cuenta de lo que hay… resulta que lo que quieres – también te das cuenta- es… bajar.

Personalmente, hace años que sé que no comulgo con el sistema. Pero he llegado a un punto en que soportarlo se me hace tremendamente difícil. Se ha convertido en algo visceral.

La pesadilla es que no le veo salida airosa. Llevo quince años haciendo lo mismo. De eso sé mucho, sí; supongo que soy una buena profesional. Solamente hay un pequeño problema: que no me gusta lo que hago. Me importan un auténtico carajo los asuntos que se supone que sé solucionar y, con contadas excepciones, todavía más el entorno que pretende que se los solucione. Y me importan todavía menos los escalafones a los que, en criterios de ese entorno, debería aspirar. Me dan asco, vamos, huyo de ellos como de la peste. La mía, mi aspiración, se reduce a vivir tranquila y digna con mis mínimos, y con tiempo para mí, para hacer lo que me gusta; y también tiempo -también- para trabajar; pero de otra manera. Y, por todo lo anterior, a poder ser en otra cosa. Mi aspiración se ha aposentado en las antípodas de las del "entorno".

Pero yo no sé hacer otra cosa. Y no tengo sueños profesionales. Y mis “mínimos” se han convertido, por una circunstancia tras otra, en lo que para mucha población representaría casi un “máximo”. Y eso, tampoco tiene solución que no pase por renunciar a la tranquilidad que –es cierto, claro-, en otros aspectos, esos “mínimos” me reportan.

Y entonces, cuando pienso en lo mal que me sienta tener un buen sueldo y un buen trabajo, y chocar cada día con que todos pretendan que quiera más, me acuerdo de nuestros abuelos y bisabuelos, y de tanta gente en el mundo que se daría con un canto en los dientes por estar en mi situación. Porque yo, voy, y quiero más. Sí. Pero ese otro más que es menos. Ese menos que puede ser tanto más.

Al final, lo que más me abruma es pensar en mi hijo: no tanto en qué será de su vida, en dónde irá a parar… Sino en cómo podré inculcarle, sin equivocarme y sin permitir que se convierta en un bala perdida… que, como él quiera, sepa encontrar la felicidad.

Tags: vida

servido por retazosdemi 12 comentarios compártelo

12 comentarios · Escribe aquí tu comentario

laluzenmi

laluzenmi dijo

para enmarcar el último párrafo.

11 Enero 2007 | 12:50 AM

fiorella

fiorella dijo

Maite: que tema tan interesante el de la educaciòn,yo dirìa que la "mala educaciòn".Respecto a el trabajo y todo eso,bueno, serìa capaz de escribir una enciclopedia,jajaja,a mi tambièn me importa un carajo como bien decìs vos,me quedo con "lo menos".Beso

11 Enero 2007 | 01:34 AM

Honey

Honey dijo

Maite, estás segura de que no te has metido en mi cabeza para escribir ésto.
A mí cada día se me hace más insoportable venir a trabajar. Tener que disfrazar mi verdadero yo, con una dedicación que me importa un carajo, aunque resulte increíble. Cada día se me hace más insoportable, hasta el punto, que muchas veces pienso en dejarlo, en que tampoco necesito tanto para vivir, en que quiero mi tiempo.

Esto es una especie de cárcel de oro, una torre de marfil, en la que envejecemos rodeadas de diamantes, diamantes que nos tocan un pie, porque lo que queremos es salir a la luz, al campo, nadar desnudas en libertad.

Tú al menos tienes un hijo, que pude dar sentido a algunas cosas. Porque cuando se piensa más en otro te liberas un poco de tí mismo, no?.

Un beso alter-ego.

11 Enero 2007 | 10:47 AM

Maite

Maite dijo

Sí, Laluz; para enmarcar como nº1 en la Galería de las Grandes Inquietudes. A veces me descargo pensando que "todo se andará", y que "lo que tenga que ser, será"; pero, en el fondo, no puedo dejar de pensar que "mi mano" seguramente tenga un peso mucho más determinante del que de esa manera le reconozco. Y, no teniendo yo misma las cosas claras, eso me aterroriza.

La cuestión es esa, fiorella: ¿en qué consiste exactamente la educación? En enseñar a aprender a elegir libremente y con criterio, claro. Pero no estoy tan segura de que siempre se logre; no dejo de pensar que, de una u otra manera, influenciamos. Y a mí me da mucho miedo darme cuenta, con el tiempo, de que me he equivocado en esa "influencia" que, inconscientemente, he ejercido.

Honey, si es que ya sabemos que tú y yo estamos cortadas por el mismo patrón... En efecto, el tener un hijo hace más llevadera la situación, en todos los sentidos, porque te la justifica; parece como que deja de ser una opción totalmente libre. Y en parte es cierto, sí. Pero sigo preguntándome si no será sólo una excusa. La cosa es que no tengo el valor de darle a todo esto un golpe de timón. No me atrevo. También es verdad que el tema tiene sus compensaciones, hay épocas en las que tampoco se está tan mal, y que no vislumbro alternativa. Y que, en el fondo, un trabajo es un trabajo, qué carajo; la alternativa que busco tal vez sea demasiado idealista.

Un beso gordo a todos. Laluz, Honey, tengo ganas de veros; fiorella, tú quedas un poco lejos, pero me alegra que te pases por aquí...

Besos!!

11 Enero 2007 | 11:34 AM

Lestat

Lestat dijo

Interesante reflexión Maite.

Muchas veces me he planteado cosas de ee tipo " y si hubiera estudiado eso " " y si me hubieran aconsejado " "y si..." y siempre llego a lo mismo, tenía que ser como fué y no vale la pena dar vueltas.

Al fin y al cabo no me ha ido nada mal y lo más importante es que soy feliz aunque quisiera un poco de ese menos que es más muchas veces.

Un beso

11 Enero 2007 | 12:53 PM

marta drooker

marta drooker dijo

Maite querida! será la maldición del cordón? Cómo no identificarse con lo que tan bien describís. Y aún cuando una trabaje en lo que le gusta, hay algún elemento perturbador que nos agobia de vez en cuando, de tarde en tarde,de mes en mes. Porque por más de que trabajes en lo que te gusta, la vida es algo más que esta organización social en la que estamos metidos. Ese algo más al que no podemos definir y que a veces nos hace sentir en el lugar equivocado. Como outsiders.
O en el planeta equivocado. Me cacho! Vendremos de Plutón el que ni siquiera parece ser planeta??? Besos,Maite, plutona!

11 Enero 2007 | 05:45 PM

supermami

supermami dijo

casi siempre me he conformado con lo que la vida me ha dado, sin pedir mucho mas, ahora me rebelo, nunca es tarde,
petonets

14 Enero 2007 | 09:07 PM

Maite

Maite dijo

Bueno, Lestat... supongo que para opinar deberíamos vivir al menos tres vidas: la que hemos tenido, la que hubiéramos tenido "si...", y una tercera para comparar. En definitiva, es como dices: así ha sido, y ya está. La inquietud me viene más sobre el condicionamiento que sufrimos; y me viene por el que yo pueda infligir... En fin, pajas mentales que se hace una (soy muy aficionada); al final, lo que tenga que ser será, sí, y no creo que me pueda forzar a inculcar algo que sencilalmente no me salga, así que... a qué darle tantas vueltas al tarro. Un beso, vampiro!

marta drooker, hermana cordón; lo que dices es igualmente del todo cierto: en cualquier caso existen inconvenientes, no hay situación perfecta. Por eso termino concluyendo que no soy más que una idealista teórica. Eso sí, muchas veces me digo que de plutón... por lo menos... de la tierra no!! :-) un beso marta, me alegro de verte de nuevo por aquí!

Nunca es tarde, supermami, nunca es tarde... si la dicha es buena... valor, y petonets!!

14 Enero 2007 | 11:03 PM

Davichof

Davichof dijo

Maite, hoy vengo de las clases de formación del profesorado, y con un montón de ideas bullendo me encuentro con tu estupendo post. Muchas de las cosas que cuentas me son muy familiares, perece que hemos sido muchos los que nos hemos traicionado a nosotros mismo. Se impuso el pragmatismo, llevamos toda la vida oyendo hablar del sacrificio que hicieron nuestros abuelos para que estudiaran nuestros padres, para luego encontrarnos con trabajos, como tu cuentas, que no te llenan como persona, quizás lo peor de todo. Y ya ni te cuento cuando hablamos de remuneración, horarios, condiciones...Pero lo que si le veo positivo a nuestra trayectoria, es que teníamos metas, ilusiones, y que por lo menos en el camino y la trayectoria pudimos adquirir los datos que nos hacían falta, para ir sabiendo de verdad lo que queríamos. Porque ahora, Maite, el problema grave es que hay gente que va la escuela a no hacer nada, hoy hablaban de que uno de los meyores handicap que hay en las clases son los llamados "objetores escolares" gente que va allí a no hacer nada, simplemente va a ir, sin ninguna ilusión, sin ganas y negándose a cualquier aprendizaje. Tenemos que parar esta situación (se habla incluso que esos alumnos pasivos están dinamitando el sistema educativo) y que la gente tenga inquietud, curiosidad, disciplina (inculcar el sentido de que las cosas cuestan trabajo), ilusiones, que sean críticos... No es malo querer más, hasta cierto límite y siempre que no se pisotee a nadie, lo que si es grave es no querer nada. Un abrazo y gracias por este post.

16 Enero 2007 | 12:47 AM

Maite

Maite dijo

Tienes razón, Davichof... mira que le das al tarro... :-) Soy incapaz de pensar "socialmente", mi mente funciona "individualmente"; pero sí es cierto que he oído varias veces eso de "dónde irá a parar esta juventud", que lo tiene todo hecho y no valora nada. Personalmente, creo que la semilla se implanta desde dentro, casi involuntariamente, a través de lo que "se da de mamar"; de ahí mi miedo y mi dilema: miedo a estar implantando inconscientemente ese sentido de "decepción" que yo tengo hacia cierta orientación, y con ello orientar sin quererlo a un "be happy, be you" que conlleve consecuencias. En cualquier caso, sí trato de mantener muy presentes otrso valores y principios (y nada de "todo hecho"), que tal vez serán los que permitirán una elección libre y asentada... En fin, ya se verá. Me ha gustado mucho tu comentario y tu reflexión, como siempre. Gracias por tus palabras... y un abrazo!

16 Enero 2007 | 05:57 PM

ana

ana dijo

Educación. Uuuaauuu... Aspiraciones, trabajo, encontrar tu camino, felicidad a poquitos....Uuuaaauuu... Esta es de las difíciles, eh?.
La implicación. Supongo que de ahí parte la base de todo lo que se refiera a la educación. no debe ser fácil hoy en día para padres y madres habitantes de una sociedad que nos hace aspirar, como máximo reto y meta, a la comodidad, enfrentar un trabajo tan "a conciencia" como es el educar. Me da un poco de pánico ser madre, pero fíjate... creo que a mi hij@, podría darle 10 o 12 datos que, sinceramente, le iban a hacer pelín más sencillo enfrentarse con el mundo. A partír de ahí... quien sabe.
Veo falta de eso, implicación,en muchos padres, y profesores (claro!) que conozco.
Termino como tantas otras veces. Qué te voy a decir a Tí!!. Vamos, que si fuera tu niño... dormiría.. eso, como un niño!.
Como dicen los del Madrid: Eres como el Barça... que si no existieras habría que inventarte!
Y sí... menos y menos y menos... tal vez más!... y más... y más-...
Adiiiooosssss..

19 Enero 2007 | 03:40 PM

Maite

Maite dijo

Muchísimas gracias, ana, anitta... No sabes los ánimos que me das. Ojalá tengas razón; ojalá que mi niño pueda dormir tranquilo, "como un niño", seguro de que no me voy a equivocar. Jajajj, me ha hecho mucha gracia eso del símil del Barça... qué honor!! Al final vas a hacer que me sonroje... yo!!!

Un beso muy fuerte, anitta, guapa. Muchas gracias de nuevo. Me sientas de-ma-ra-vi-lla.

22 Enero 2007 | 10:57 AM

Escribe tu comentario

« MALA | Inicio | Caminando »


Sobre mí

SI TIENES PROBLEMAS CON LOS COMENTARIOS O EL TEXTO, CLICA EN TU BOTÓN "ACTUALIZAR"... *************************************** Soy Maite; profesión oficial economista; profesión mental... se me escurren los días cavilando, escribiendo, bailando, pintando, analizando, observando, sintiendo, sonriendo... Viviendo. Tal vez sea sólo un punto bohemia, sin más. Ah, y nunca dejé escapar del todo a esa niñita que un día fui... **************************************** Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Fotos

retazosdemi todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera