Y mermelada.
Y para terminar ya del todo, quiero también que me untes de mermelada. Que me untes los dedos de los pies. Y que cuando te los comas despacio me conviertas en mantequilla y me derritas entera, y te fundas en mi sabor, y te parezca el desayuno más sabroso y dulce que tu espíritu haya probado jamás.
Porque es natural, puro y sencillo.
Como el chocolate. Como las cerezas. Como la mermelada.
Así; sin más.







am_zoo dijo
Melmelada enterbolida de xocolate calent i fos que vessa sinuosa per teu cos, esperant ser deborat per uns llavis famèlics... I de les cireres ja vorem que fem...
Vullc tastar eixos sabors!
Sí, sí. Molt imaginativa i golosa.
A mi també m'agrada la luxur... uy, perdó! La gola. ;)
22 Marzo 2007 | 01:02 AM