Run - run
Conduces. Me cuentas; oigo algo sobre unos tornillos, la luz, las montañas, tu rodilla. El sol. Te miro. Pareces enfrascado en tus explicaciones. Intenso, concentrado. Te veo de perfil, gesticular la boca. Sonríes. Sonrío. Pero no te oigo. En realidad no te escucho. Sólo escucho, en ese preciso momento, cuánto me gusta que me hagas el amor.






srta desconocida dijo
Con escuchar eso es más que suficiente, ¿para qué más? :)
Como siempre, en pocas palabras dices algo para lo que yo necesitaría muchas frases totalmente prescincibles.
bicos
5 Septiembre 2008 | 07:55 PM